Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Como parte de la acción interdisciplinaria que propuso desde sus inicios, el CAYC promovió prácticas experimentales apropiándose de varios impulsos preexistentes del arte argentino de los años sesenta.
Las propuestas que formaron parte de la programación teatral del CAYC compartían una estética afín, basada en el encuentro entre actor y espectador, en este caso el público elige el guión. También en la reducción al mínimo de los elementos de la puesta en escena, en línea con la propuesta de Jerzy Grotowski (1933–99) y su “teatro pobre”. El Teatro Pobre, centrado en el cuerpo y en la voz de los actores y una escena “vacía” establecía una relación directa con las prácticas performáticas, una de las tendencias experimentales que Glusberg promovió en la escena local. Entre 1973 y 1974, se desarrolló en las salas del Centro el Ciclo de investigaciones teatrales 73-74 [GT-297; doc. no. 1478830, GT-301; doc. no. 1478985, GT 302; doc. no. 1478986, GT-308; doc. no. 1478837, GT-317; doc. no. 1478987, GT-321; doc. no. 1478841, GT-326; doc. no. 1478843, GT-410; doc. no. 1478893, GT-418; doc. no. 1478895], del participaron distintos grupos que se plantearon el teatro como praxis política para la transformación social.
Las ideas de Grotowski también fueron uno de los pilares de la dinámica de trabajo adoptada por el Grupo de los Trece, colectivo de artistas visuales organizado desde el interior del CAYC. Sus integrantes iniciales (Jacques Bedel, Luis [Fernando] Benedit, Gregorio Dujovny, Carlos Ginzburg, Víctor Grippo, Jorge González Mir, Vicente Marotta, Luis Pazos, Alberto Pellegrini, Alfredo Portillos, Juan Carlos Romero, Julio Teich y el propio Glusberg) se reunieron con el director teatral polaco cuando visitó Buenos Aires en noviembre de 1971 (GT-94; doc. no. 1478761).
Tal como se señala en el texto de la gacetilla, la obra anunciada toma su nombre del “Principio de incertidumbre” o de relación de “indeterminación”, enunciado en 1927 por el físico alemán Werner Heisenberg en el campo de la mecánica cuántica. Este concepto describe la imposibilidad de precisión en la mesura de determinadas variables de las partículas existentes en el universo. En esta pieza teatral, dicho principio es aplicado al comportamiento humano en circunstancias de catástrofe, generadoras de incertidumbre. El tema resulta significativo dado el momento de violencia que atravesaba la Argentina cuando se perpetró el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
La autora y directora de la pieza es Malena Marechal (1942-2019), actriz y dramaturga, e hija del reconocido escritor argentino Leopoldo Marechal (1900-70).