Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Como parte de la acción interdisciplinaria que propuso desde sus inicios, el CAYC promovió prácticas experimentales apropiándose de varios impulsos preexistentes del arte argentino de los años sesenta.
En 1969, a través de la primera exposición Arte y Cibernética, el CAYC definió su perfil experimental en sintonía con las iniciativas realizadas previamente en la escena internacional. Con esta muestra en la Galería Bonino de Buenos Aires, el Centro buscaba ilustrar las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías para la actividad creadora. En la propuesta curatorial de la muestra, se incluyó como parte de su ambientación, música electrónica compuesta por Dante Grela, Francisco Kröpfl, Carlos Rausch, Jorge Rotter y Eduardo Tejeda.
El interés en fusionar disciplinas da inicio con el evento Argentina-Intermedios (Teatro Ópera, Buenos Aires, 1969), espectáculo de música electrónica, artes escénicas, filmes experimentales y esculturas cinéticas. Más aún, se llevó a cabo un concierto de música experimental en el marco de la presentación de la exposición Arte de sistemas II (GT- 161; doc. no. 1478696, GT-162; doc. no. 1478697).
Los espectáculos musicales ofrecidos por el Centro estuvieron, en general, orientados a la música electrónica o electroacústica, porque expresaba, con nitidez, uno de los intereses básicos de la institución al inicio: experimentación en el cruce de arte y tecnología. Este documento anuncia las piezas musicales incluidas en Expo Música. Considerada una iniciativa pionera, la exhibición reunió obras, musicales, partituras y videos de los más destacados compositores argentinos de música contemporánea.
La mayoría de los músicos que participan de las iniciativas del CAYC habían sido becarios del CLAEM (Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales), espacio desarrollado con recursos de la Fundación Rockefeller aplicados al Instituto Torcuato Di Tella. Bajo la dirección del celebrado maestro Alberto Ginastera, fue creado con el objetivo de convertirse en la institución de formación musical más vanguardista de Latinoamérica. (GT-130; doc. no. 1478768, GT-137; doc. no. 1478778, GT-152; doc. no. 1478806).
En una gacetilla anterior (GT- 686; doc. no. 1478982), se enumeran los dispositivos utilizados en la sala (reproductores de cassettes, auriculares individuales, videos en circuito cerrado de TV), así como los compositores que participan, ingenieros y empresas que apoyaron el evento. La mayoría de los autores listados se formaron en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la UCA (Universidad Católica Argentina), formaron parte el CLAEM o bien de la institución que fue su continuadora tras su cese de actividades en 1971, Grupo de Experimentación Musical del CICMAT (Centro de Investigación en Comunicación Masiva, Arte y Tecnología), con sede en el complejo teatral General José de San Martín, en Buenos Aires.