Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Junto a las exposiciones, un programa de actividades públicas diversas ampliaba la oportunidad para conocer las novedades del arte y el pensamiento científico. En la propuesta de Glusberg, la articulación entre el pensamiento teórico y la práctica artística era central para el cambio social.
La arquitectura fue uno de los componentes fundamentales de la propuesta interdisciplinaria del CAYC. En su origen, el Centro estuvo ligado a la Fundación de Investigación Interdisciplinaria, el espacio que dio cabida a un grupo de profesores disidentes de la Facultad de Arquitectura y Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, tras la ocupación forzada de las universidades nacionales que tuvo lugar tras el golpe de Estado de 1966. Este origen dejó su impronta en distintos aspectos del centro, como el carácter proyectual de muchas de las iniciativas, el uso de las heliografías en sus exposiciones -una técnica de reproducción usualmente empleada en planos-, la colaboración con el sector industrial en exposiciones y concursos, y la presencia de varios artistas-arquitectos en la formación del Grupo de los Trece.
El espíritu participativo que primó en las iniciativas gestadas desde el Centro se pone de manifiesto en esta convocatoria en la que se invita a quienes la reciban (sean o no arquitectos) a dar sus impresiones respecto a cómo debería ser el desarrollo arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires en los próximos cinco años. A su vez, se ofrece la posibilidad de ser contactado para formar parte de un grupo de estudios sobre el tema. Tal dinámica fue frecuente en todos los encuentros de distintas disciplinas organizados por la EAE (Escuela de Altos Estudios) albergada y en operaciones desde el CAYC.
La urgencia y obligatoriedad de pensar tanto en el presente como en el futuro inmediato partiéndose desde distintas disciplinas es inherente a las propuestas del Centro en este período. Lo cual debe leerse en el contexto del creciente clima de incertidumbre política e institucional que sobrevino después de la muerte de Juan Domingo Perón, el 1° de julio del año anterior, durante el ejercicio de su tercera presidencia (GT-424; doc. no. 1478898).