Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Junto a las exposiciones, un programa de actividades públicas diversas ampliaba la oportunidad para conocer las novedades del arte y el pensamiento científico. En la propuesta de Glusberg, la articulación entre el pensamiento teórico y la práctica artística era central para el cambio social.
La arquitectura fue uno de los componentes fundamentales de la propuesta interdisciplinaria del CAYC. En su origen, el Centro estuvo ligado a la Fundación de Investigación Interdisciplinaria, el espacio que dio cabida a un grupo de profesores disidentes de la Facultad de Arquitectura y Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, tras la ocupación forzada de las universidades nacionales que tuvo lugar tras el golpe de Estado de 1966. Este origen dejó su impronta en distintos aspectos del centro, como el carácter proyectual de muchas de las iniciativas, el uso de las heliografías en sus exposiciones -una técnica de reproducción usualmente empleada en planos-, la colaboración con el sector industrial en exposiciones y concursos, y la presencia de varios artistas-arquitectos en la formación del Grupo de los Trece.
Eduardo Sacriste (1905–99) fue arquitecto y docente universitario. Basándose en algunas de las propuestas de Le Corbusier y Frank Lloyd Wright, elaboró una visión de la arquitectura moderna que privilegiaba materiales y tecnologías constructivas autóctonas, estableciendo un vínculo con costumbres y condiciones climáticas y ambientales de cada territorio. Una visión que puso en práctica en encargos públicos y viviendas unifamiliares, en la Provincia de Tucumán, en el noroeste argentino, específicamente. Se graduó en 1932 y, en 1942, se trasladó a los Estados Unidos, impartiendo clases, ocasionalmente en el MIT (Boston) y en Tulane University (Nueva Orleans). Entre 1945 y 1960 fue el director de la Escuela de Arquitectura en la Universidad de Tucumán.
En el ámbito del CAYC, realizó una conferencia anterior sobre su experiencia en la India durante dos estadías de trabajo (GT-385; doc. no. 1478872) y la presentación del libro Huellas de edificios (GT-451; doc. no. 1479027). En esta oportunidad, la gacetilla anuncia dos conferencias a realizarse en la sede del Centro durante julio de 1977: “Siete cúpulas notables” y “El caballo y su imagen en el arte”.
Sacriste se destacó como estudioso de la construcción abovedada, percibiendo en este sistema la posibilidad de recuperar una tradición local sin abandonar postulados modernos. La conferencia coincide con la publicación de su manual Viviendas con bóvedas (Buenos Aires: Espacio Editora, 1977).
Entre las décadas de sesenta y setenta, un grupo de arquitectos formados por Sacriste construyeron viviendas aplicando variantes sobre el sistema de las bóvedas tabicadas clásicas. Tales variaciones diseñadas en su momento para una zona concreta, trascendieron su condición local, aplicándose posteriormente en distintos proyectos internacionales.
La arquitectura, el arte y el diseño —siendo vías preferenciales para mejorar las condiciones de vida ciudadana y así impulsar el cambio social— fue una de las preocupaciones básicas entre las actividades organizadas por el CAYC.