Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Como parte de la acción interdisciplinaria que propuso desde sus inicios, el CAYC promovió prácticas experimentales apropiándose de varios impulsos preexistentes del arte argentino de los años sesenta.
En 1969, a través de la primera exposición Arte y Cibernética, el CAYC definió su perfil experimental en sintonía con las iniciativas realizadas previamente en la escena internacional. Con esta muestra en la Galería Bonino de Buenos Aires, el centro buscaba ilustrar las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías para la actividad creadora.
En la propuesta curatorial de la muestra se incluyó (como ambientación) música electrónica compuesta por Dante Grela, Francisco Kröpfl, Carlos Rausch, Jorge Rotter y Eduardo Tejeda. Tal interés en fusionar disciplinas continuó con Argentina-Intermedios (Teatro Ópera, Buenos Aires, 1969), un espectáculo de música electrónica, artes escénicas, filmes experimentales y esculturas cinéticas.
Esta gacetilla anuncia la presentación del espectáculo Ceremonia del segundo nacimiento concebido por el grupo Teatro del Encuentro en octubre de 1973 en las salas del CAYC. Tras participar en la escena teatral experimental en el Instituto Di Tella en la década de sesenta, Alejo Piovano coordina esta propuesta para el ciclo de investigaciones teatrales organizado por el Centro en octubre y noviembre de 1973 [GT-297; doc. no. 1478830, GT-301; doc. no. 1478985, GT-308; doc. no. 1478837, GT-317; doc. no. 1478987, GT-321; doc. no. 1478841]. Allí participaron distintos grupos que plantearon el teatro como praxis política para la transformación social.
En el texto aquí reproducido, el grupo afirma su propuesta estético-antropológica basada en “el rito” en cuanto manifestación de mitos constitutivos del ser humano. Presentarlos es el modo de apartarse de la cotidianidad generando así liberación. Este rito se realiza en una puesta en escena con mínimos elementos, en línea con la propuesta de Jerzy Grotowski (1933-99) y su “teatro pobre”. El Teatro Pobre —basado tanto en el cuerpo y en la voz de los actores como en una escena “vacía”— establecía una relación directa con las prácticas performáticas. Esa era una de las tendencias experimentales que el CAYC promovió en la escena local.