Desde sus inicios, el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) liderado por el gestor, artista y empresario Jorge Glusberg se propuso como un espacio interdisciplinario que pudiera generar un movimiento de arte experimental. Para ello, la conformación de redes de colaboración entre artistas y críticos locales e internacionales fue fundamental. Junto a las exposiciones, un programa de actividades públicas diversas ampliaba la oportunidad para conocer las novedades del arte y el pensamiento científico. En la propuesta de Glusberg, la articulación entre el pensamiento teórico y la práctica artística era central para el cambio social.
La arquitectura y el diseño fueron dos componentes fundamentales de la propuesta interdisciplinaria del CAYC desde sus comienzos. En sus primeros años, el Centro estuvo ligado a la Fundación de Investigación Interdisciplinaria, el espacio que dio cabida a un grupo de profesores disidentes de la Facultad de Arquitectura y Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, tras la ocupación forzada de las universidades nacionales que tuvo lugar tras el golpe de Estado de 1966. Este origen dejó su impronta en distintos aspectos del centro, como el carácter proyectual de muchas de las iniciativas, el uso de las heliografías en sus exposiciones -una técnica de reproducción usualmente empleada en planos-, la colaboración con el sector industrial en exposiciones y concursos, y la presencia de varios artistas-arquitectos en la formación del Grupo de los Trece.
La luminotecnia es el conjunto de conocimientos técnicos y científicos que se centran en el estudio de la luz artificial, considerando su aplicación a diferentes entornos y finalidades. La AADL (Asociación Argentina de Luminotecnia) fue fundada en la Ciudad de Córdoba, en 1966 Dos años más tarde, se establece para el dominio público la primera norma IRAM-AADL, esta referente a iluminación de interiores.
En el ámbito del CAYC, las iniciativas como este Seminario (GT-279; doc. no. 1478830, GT-280; doc. no. 1478825, GT-282-282/1; doc. no. 1478827) eran concebidas como instancias de divulgación e intercambio; contribuirían al desarrollo de áreas llamadas “postergadas” en la Argentina de la década de setenta. Frecuentemente, este tipo de cursos, exposiciones y certámenes contaba con el apoyo de empresas empeñadas en la producción y comercialización de productos industriales. Tal es el caso de la de materiales plásticos Norenplast S.A. patrocinando la exposición Escultura, follaje y ruidos de 1970 (GT-8; doc. no. 1477957, GT-17; doc. no. 1477959); o bien el concurso organizado por la firma de electrodomésticos Aurora (GT-41 ; doc. no. 1478238, GT-42; doc. no. 1478064, GT-47; doc. no. 1478075) durante 1971. El propio Glusberg estaba estrechamente vinculado al sector a través de Modulor S.A., firma de su propiedad para artefactos de iluminación.